Sé que le gusta que le agarre fuerte y a la vez suave de la cintura.
Esa firmeza controlada hace que sus pupilas se dilaten hasta olvidar que el color azul cielo de sus ojos es precioso.
Pasaría horas observando cada mm de la calma que transmiten, pasaría horas contemplando el exótico lunar cerca de tu comisura derecha.
No obstante no quiero que todo quede en observar.
Algo muy dentro de mi me pide que me acerque a tu cabello y huela tu aroma, que agarre tu pelo lentamente y me posicione en tu espalda mordiendo tu cuello suavemente .
Algo my dentro de mi me pide hacer de la oficina que compartimos, un momento espontáneo y fogoso. Hacerte disfrutar y escuchar tus gemidos uno a uno.
Anoche estuve bebiendo contigo, deseandote y sin poder mirarte más de un instante sin que una risa estúpida interrumpa.
Anoche quise tenerte y desnudarte salvaje pero a la vez sutilmente en mi cama.
Pero anoche no hice nada, no tengo el suficiente valor de intentarlo porque creo que tú no desearías pasar horas contemplando mis ojos. Tú no quieres arrancarme la ropa ni sentirme cerca.
Y es por eso por lo que hoy me encuentro en otra cita, con otra chica, mientras aňoro tus bromas estúpidas que solo a mi me hacen gracia, echando de menos tus miradas y cuando me dices que soy atrsvrivo Y si, me he sentido diferente sin hablarte en tu idioma alguna que otra palabra suelta con mi acento.
Aún así, una pequeña fuerza me susurra que si que te gustaría tenerme. Esa pequeña fuerza sale de ti, cuando hablas de la otra chica con la que estuve. Hablas con rabia de ella y dices que yo me merecía más. Y la pregunta es... ¿A caso querías ser tú ella y son celos los que envuelven tu mente?
Sin embargo no todo es tan fácil como haberme atrevido a pedirle salir tiempo atrás. No lo hice, porque tú tenías el anillo en tus finos y suaves dedos. Y es por eso por lo que ni me lo planteé y es por eso por lo que me fui con tu amiga. Una persona totalmente vacía a tu lado pero me vendieron la moto.
Ahora cuando me ves, ves a ella, y sé que la odias. Y creo que ahora que tu anillo está cayendo, es demasiado tarde para todo. Aun así, me apetece pensar en ti y ni siquiera sé que haré contigo pero algo haré.
Esa firmeza controlada hace que sus pupilas se dilaten hasta olvidar que el color azul cielo de sus ojos es precioso.
Pasaría horas observando cada mm de la calma que transmiten, pasaría horas contemplando el exótico lunar cerca de tu comisura derecha.
No obstante no quiero que todo quede en observar.
Algo muy dentro de mi me pide que me acerque a tu cabello y huela tu aroma, que agarre tu pelo lentamente y me posicione en tu espalda mordiendo tu cuello suavemente .
Algo my dentro de mi me pide hacer de la oficina que compartimos, un momento espontáneo y fogoso. Hacerte disfrutar y escuchar tus gemidos uno a uno.
Anoche estuve bebiendo contigo, deseandote y sin poder mirarte más de un instante sin que una risa estúpida interrumpa.
Anoche quise tenerte y desnudarte salvaje pero a la vez sutilmente en mi cama.
Pero anoche no hice nada, no tengo el suficiente valor de intentarlo porque creo que tú no desearías pasar horas contemplando mis ojos. Tú no quieres arrancarme la ropa ni sentirme cerca.
Y es por eso por lo que hoy me encuentro en otra cita, con otra chica, mientras aňoro tus bromas estúpidas que solo a mi me hacen gracia, echando de menos tus miradas y cuando me dices que soy atrsvrivo Y si, me he sentido diferente sin hablarte en tu idioma alguna que otra palabra suelta con mi acento.
Aún así, una pequeña fuerza me susurra que si que te gustaría tenerme. Esa pequeña fuerza sale de ti, cuando hablas de la otra chica con la que estuve. Hablas con rabia de ella y dices que yo me merecía más. Y la pregunta es... ¿A caso querías ser tú ella y son celos los que envuelven tu mente?
Sin embargo no todo es tan fácil como haberme atrevido a pedirle salir tiempo atrás. No lo hice, porque tú tenías el anillo en tus finos y suaves dedos. Y es por eso por lo que ni me lo planteé y es por eso por lo que me fui con tu amiga. Una persona totalmente vacía a tu lado pero me vendieron la moto.
Ahora cuando me ves, ves a ella, y sé que la odias. Y creo que ahora que tu anillo está cayendo, es demasiado tarde para todo. Aun así, me apetece pensar en ti y ni siquiera sé que haré contigo pero algo haré.
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